meditación del mes – septiembre 2014

Hola queridos!

Estoy acompañando a mi madre en sus últimos días de vida en este cuerpo.

Le doy infinitas gracias a este misterio por poder tener la oportunidad de centrar mi presencia en cada mirada, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa y cada lágrima. De mirar lo eterno detrás del cuerpo que se está apagando.

Observo como cada día su consciencia se desapega mas de todo, hay muy pocas necesidades del cuerpo, ningún deseo, pasa casi todo el día en un absoluto silencio muy lleno de paz!

En estos momentos siento dentro de mi  como se relaja el cordón que nos une…

Todo mi  apego, y toda mi lucha por sentirme libre de ella para seguir mi camino, se disuelven en una tierna serenidad.

Los dos movimientos formaban parte de nuestro amor en el cuerpo.

En el umbral de la muerte se me llena el alma de gratitud por ella que me dio la forma y la vida y por Osho que me arrebató el miedo a la muerte.

Para este mes, os propongo la siguiente meditación:

Por la noche  justo antes de acostarte apaga la luz y pon una vela delante de ti.

Ponte có[email protected] sentado con la columna relajadamente alineada y el sacro esponjosamente enraizado. Puedes cruzar las piernas o sentarte de cualquier otra manera que te resulte natural.

Cierra los ojos y date unos momentos para sentir al cuerpo cuando inhala y cuando exhala.

Permite que tus pensamientos se conviertan en nubes y suelta la identificación con su contenido hasta que tu atención se relaje en sentir la respiración.

Pasados unos minutos para silenciarte comienza a abrir los ojos cuando inhalas y a cerrarlos cuando exhalas.

Cuando los abras imagínate que inhalas la luz y el calor que desprende la vela como vida,… inhala vida, energía, forma, luz, Shakti.

Cuando exhalas y cierras los ojos, imagínate que te disuelves en esa oscuridad vibrante que ves con los ojos cerrados.

Exhalando te entregas, te disuelves en la fuente, en la consciencia, en el infinito, te rindes a la muerte, a Shiva!

Hazlo durante 30 minutos.

Apaga la vela y relájate en un reparador sueño.

Ahí van unos pasajes preciosos de unas charlas que Osho nos dio sobre la muerte:

LA MUERTE ES UNA GRAN REVELACIÓN

“Todo regresa a su fuente original, tiene que regresar a su fuente original. Si entiendes la vida entonces también entiendes la muerte. La vida es un olvido de lo que es la fuente original y con la muerte se recuerda nuevamente. La vida se aleja de la fuente original, la muerte regresa a casa. La muerte no es desagradable, la muerte es bella. Pero la muerte es bella solamente para aquellos que han vivido su vida sin obstáculos, sin inhibición, sin represión. La muerte es bella solamente para aquellos que han vivido su vida maravillosamente, aquellos quienes no han tenido miedo a vivir, que han tenido el coraje para vivir –  que amaron, que danzaron, que celebraron.

La muerte se convierte en la suprema celebración si tu vida es una celebración. Déjame decírtelo de esta forma: Sea como sea tu vida, sólo la muerte revela esto. Si has sido infeliz en la vida, la muerte revela infelicidad. La muerte es un gran revelador. Si has sido feliz en la vida, la muerte revela felicidad. Si solamente has vivido una vida de confort físico y placer físico, entonces, por supuesto, la muerte será incómoda y desagradable porque hay que dejar el cuerpo. El cuerpo es sólo una vivienda temporal, un  serai, en el cual pasamos la noche y tenemos que dejarlo en la mañana. No es tu vivienda permanente, no es tu hogar”.

Osho, The Art of Dying, charla #1

LA MUERTE NO ES EL FINAL DE LA VIDA

“Mis sannyasins (discípulos) celebran también la muerte porque para mí la muerte no es el final de la vida sino el mismo clímax. Es lo supremo de la vida. Si has vivido apropiadamente, si has vivido totalmente el momento a momento, si has vivido la vida plenamente, tu muerte será el supremo orgasmo.

El orgasmo sexual no se compara en nada con el orgasmo que brinda la muerte; solamente se lo brinda a la persona que conoce el arte de ser total. El orgasmo sexual es algo disfrazado comparado con el orgasmo que brinda la muerte”.

Osho, Come, Come, Yet Again Come, charla #2