Dicen que el Ganges es la vía láctea que se derramó sobre la tierra y que con ella llegaron los Rishis, seres etéreos de una vibración muy elevada, que provienen y viajan por el cosmos. Ellos vieron y cantaron los Vedas de donde proviene toda la antigua sabiduría de India. Con todos sus contrastes en India se respira algo de la eternidad, algo de la aceptación sabia de que la vida es un fluir eterno: El fluir de la vida a la eternidad. Que todo nace y se transforma, que todo es una infinita danza de partículas que emergen y vuelven a la fuente para volver a emerger. Para nuestra mente occidental es un desafío valiosísimo a crear nuevos caminos internos que amplían nuestra visión personal y universal. Es una expansión de consciencia que no tiene vuelta atrás. Es conocido que ya los Beatles encontraron a su Gurú en India. India está llena de Gurús porque en un tiempo toda India estaba consagrada a buscar la verdad. Y yo os digo que India misma es el maestr@ que te enseña a ver con el ojo que trasciende la dualidad.















































