Mi búsqueda me lleva al tantra a los 18 años cuando estudiando filosofía y orientalística me encontré con un libro del místico Osho y dejé todo para estar cerca de ese maestro que me enseño a morir, y aún así a estar dichosamente viva disfrutando de la vida en todas sus expresiones.
Cuando llegué al Gateless Gate (portal sin puerta) como se llamaba la entrada del Ashram de Osho en Poona, supe que había valido la pena dejar la universidad y haber desafiado la estructura de toda mi familia para llegar a ese lugar. El concepto de búsqueda aquí en occidente estaba asociado a los caminos que propone la iglesia y todo lo demás era interpretado como una secta o escape. Fué una época difícil para mi y mi familia. En ese momento Osho había osado desenterrar el libro de los secretos para hacernos comprender la naturaleza humana y como esta se mueve en constante dualidad: hombre-mujer, sexo-muerte, luz-oscuridad, quietud del movimiento, etc. El libro de los secretos es una conversación entre Shiva y su consorte Shakti o Devi, que en profunda unión amorosa, sentados en postura yab-yum, le pregunta: …Amado mio, ¿Qué es el amor?… y Shiva no contesta a la pregunta si no que le empieza a dar técnicas que permiten la experiencia directa del amor, la muerte y la consciencia.














