Meditación del Mes: Noviembre 2018 – El Segundo Chakra

Al hacer el amor o en cualquier interacción de la vida cotidiana mantén el centro de atención en tu vientre y fluye desde allí sin forzar y sin retener.

El segundo chakra se encuentra en la barriguita y gobierna el segmento abdominal incluyendo los intestinos y también la matriz, los riñones y la zona lumbar.

El segundo chakra está ligado completamente al primero, en lo que respecta a sus funciones de satisfacer necesidades humanas esenciales para vivir en este cuerpo. Las funciones de estos dos chakras en los humanos nos hermanan con los animales y la naturaleza. Siguen leyes de supervivencia. Podemos apuntar a que el primer chakra  tiene como función asentar las bases para que el cuerpo del individuo sobreviva, ósea, se ocupa de la comida, de la guarida y del sexo  reproductivo y sólo cuando estas necesidades se dan por asentadas empezamos a disfrutar de la interacción íntima, familiar, social, tribal por si misma y a encontrarnos con el deleite del encuentro con los demás; tacto, gusto, emociones encontradas, sexo por deleite, comidas elaboradas, reuniones familiares, encuentros de amantes y amigos, etc…

La barriguita es la fuente de donde brotan emociones y sentimientos muy profundos de naturaleza instintiva y pre-verbal.

Estos son sentimientos que emergen por el vínculo primordial con la madre, por la proximidad del cordón umbilical con este centro cuando flotábamos en el útero, dentro de la placenta y porque todo lo necesario para la supervivencia y para el bienestar sucedía allí.

Todas nuestras necesidades, nuestra dependencia de otras personas, nuestras relaciones íntimas y sociales son dirigidas desde este centro, incluyendo nuestro sentido de pertenencia con la familia, con la tribu y con la identidad social y colectiva.

También está estrechamente ligado a recibir la energía sexual y transformarla en sensualidad, en el gozo del movimiento y las sensaciones del cuerpo.

Es responsable  del placer que sentimos al fundirnos y separarnos de otra persona, en la vida y en el acto íntimo sexual, amoroso…

Por eso el tema central de este chakra tiene que ver con las emociones que se generan con el contacto, con la retirada, con el tacto, con la escucha del cuerpo y sus deseos y necesidades, con fluir con la vida y sus ritmos…

Cuando te relaciones escuchando el vientre y fluyendo con su verdad comienzas a ser espontáneo, vulnerable y fuerte al mismo tiempo.

En el vientre el tiempo es ahora y cuando escuchas sus percepciones estás en contacto con tus verdaderas necesidades y te puedes responsabilizar de ellas.

Comienza por pararte de vez en cuando en medio de las actividades o interacciones cotidianas  abriendo un espacio para sentir, para la escucha interna. Siente si está tenso o relajado, si está en armonía con lo que está sucediendo o lo estás forzando sin respetar la naturalidad de tu cuerpo, siente si hay algún sentimiento o emoción que necesite encontrar una expresión.

Lleva la atención al vientre al acostarte por la noche antes de dormir y por la mañana nada más despertarte eso te mantendrá enraizado en el presente y en apreciación a lo que Es.

Experimenta como es vivir desde ahí, desde la morada del ser, fluyendo con la vida y al mismo tiempo enraizado como pura consciencia.

Con amor,
Astiko