meditación del mes – marzo 2013

El último día en Varanasi me fuí a dar un masaje con un Baba que me contó que su guruji tenia 106 años y que él había sido su último discípulo y que lo más importante que le había enseñado era que cuando tocara un cuerpo no tocara al hombre o a la mujer, sino al Dios o la Diosa que tenía dentro. ¡Eso es la esencia del tantra !

Me inspiro en este encuentro y aprovecho para preparar la actitud interna para el masaje tántrico de Semana Santa con la meditación del mes.

El pulsar de la vida

Para esta meditación puedes compartir con un árbol, una planta, con tu perro o tu gato, con un bebe, un [email protected] o cualquier humano abierto a sentir.

¡Toca cualquier ser vivo consciente de la vida que pulsa en él!

Párate a sentir tu mano, a sentir el aire entrando y saliendo de tu mano con cada respiración, luego lleva la atención al latido de tu corazón y siente la reververación de este latido en tu mano, cuando sientas como el silencio interno se mece con la respiración y se llena del latido de tu corazón, desplaza la atención al ser que estas tocando, percibe su respiración, la pulsación de la vida a través de él. Cuando conectes con la vida sucediendo en el presente, comienza con una caricia suave conectada con esta percepción tan sensitiva. Déjate llevar por ella, zambúllete en las microsensaciones, en la sensación de comunión entre dos vidas, que se tocan, que se sienten, que se funden en ese punto de encuentro. A partir de ahí, déjate llevar por los ronroneos internos del cuerpo: ¡El cuerpo es el templo de lo divino! Cuando el cuerpo hace mmmmmhmmmmmmm, ahhhhhhhhh, o suspira profundamente o se relaja, es que el Dios o la Diosa están expandiéndose y disfrutando.

A medida que te adentras en el presente a través del tacto adéntrate mas y mas atravès de las capas, la piel externa, la forma, la textura, la irradiación, hasta que percibes la esponjosidad del ser, su preciosa vacuidad, tan infinitamente delicada como si fuera una esencia, una vibración, un mensaje divino. ¡Que lo disfrutes!

Astiko