meditación del mes – marzo 2017

ANTES DE HACER EL AMOR MEDITA

Tantra en realidad de lo único que habla es de meditación, de mindfulness como ahora está de moda llamarlo.

Si, es cierto lleva la meditación al ámbito del compartir en intimidad en lo cotidiano en el cuerpo y las emociones. Pero en realidad es meditar con el otro y llevar la meditación hasta la alcoba, hasta lo más humano, hasta aquello que ha sido tachado de profano de que está en contra de Dios, de lo divino.

Tantra dice que al llevar consciencia a cualquier acto, este es absorbido por la totalidad, por Dios, por la esencia que todo lo permea.

Así que antes de hacer el amor, medita.

Trae presencia a tu cuerpo, que es el vehículo que te va a transportar a las sensaciones y emociones que vas a compartir. Siéntete, acaricia tu cuerpo por dentro con tu presencia. Déjate sentir la respiración acunándote y abriendo espacio entre los genitales y el corazón y más allá.

Permite que la actividad mental se vaya ralentizando mientras enfocas tu consciencia en el cuerpo, en sentir, en abrirte a respirar.

Si te apetece, baila antes, ponte una música que te haga vibrar o algo sensual y dulce o fogoso y cañero; según te sientas y permite que la energía viaje por tu cuerpo y despierte recovecos, abra caminos internos de gozo, haga fluir la sangre y latir el corazón.

Acaricia tu forma, siente tu piel, haz contacto relajado y presente con tus genitales, y tus pechos si eres una mujer, o cualquier otra parte del cuerpo que te conecte al gozo de estar encarnado, siéntelos, insuflados de vida, de presencia, dales voz, siente lo que hay con cariño, sin forzar, simplemente trayendo presencia.

Hacer el amor lo que se dice hacer, ¡no se hace!,  pero si que es necesario crear un espacio de disponibilidad para que suceda. Cuando nos ponemos a hacer es generalmente nuestra mente la que dirige y hay muy poca escucha del cuerpo, más bien solemos usarlo para darle forma a toda la sarta de ideas y hábitos que tenemos alrededor de este intimo compartir de los cuerpos y almas.

Cuando creamos una disponibilidad dentro de nosotros mismos y fuera, escuchando el cuerpo, trayéndonos al presente verdadero, gozoso y vulnerable entonces lo que quiere acontecer, acontece como una danza vibrante y milagrosa que tiene su propia vida y magia.

Salte del hemisferio izquierdo, del cerebro con metas y agendas que cumplir y zambúllete en el ahora, sensual, eterno y desconocido.

Muchas parejas me dicen que ya no se encuentran para que sus cuerpos se amen pero que hay amor.

Sí, el fuego de la pasión inicial con el tiempo se apacigua, pero no os engañéis y no os durmáis en los laureles…

¿Cuantos momentos de presencia creáis el uno con el otro, de absoluta y vulnerable presencia, momentos para miraros a los ojos y atravesar capas de verdad, para juntar vuestras manos y permitir que vuestros corazones se encuentren a través de ellas, momentos para sinceraros, para acariciaros, para miraros profundamente, para respirar juntos, para ser cómplices de este momento?

Porque son esos momentos de presencia los que crean la disponibilidad para que los cuerpos se acerquen se amen, son esos momentos que crean el fuego y son el desafío para que el encuentro sea entre dos seres llenos de vida, pulsantes.

Una vez que hayas creado más y más presencia en ti, en tu cuerpo, a través de tus sentidos, entonces abriros el uno al otro, llevad esta presencia al encuentro.

Permite que vuestros ojos se encuentren, que vuestras manos dancen, que los cuerpos se acerquen saboreando las sensaciones, los roces, las texturas, la temperatura, las sensaciones internas, las respiraciones.

Párate a sentirte mientras estás con el otro, hablaros en el presente con lo que sentís ahora, sed sinceros, desnudad vuestros cuerpos y permitiros ser honestos y vulnerables, solo con la honestidad la energía se mueve realmente, todo lo demás son mentiras impuestas que cierran el cuerpo.

Siente los ritmos de tu cuerpo, escucha como los cuerpos si los dejas y no interferís con la mente encuentran su cadencia, su danza propia…. no hagas, sé, siente, acompaña lo que es verdadero.

A veces acabáis haciendo el amor, otras descansáis o bailáis, u os sinceras, y permitís que afloren emociones, lo que sea que permita que la energía entre vosotros fluya en el cuerpo y en el corazón.

Otorgaros ese regalo, sea con un amante que acabas de conocer o tu compañ[email protected] de viaje largo, otorgaros el regalo de la presencia, de la apertura absoluta a lo que ¡Es! en vuestros encuentros.

Con esa disponibilidad algo aflora que si no nunca tiene espacio para sorprenderte.

La resistencia para encontrarse es la misma resistencia que un meditador se encuentra al principio cuando está estableciendo una disciplina que le permita entrar en espacios de meditación. La mente se resiste a rendirse a la vulnerabilidad y a la desnudez, a fundirse en el presente con el otro. Para la mente es una entrega, una muerte. Pero enfrentarse a esa muerte una y otra vez es el requisito para que el amor no se ahogue en la comodidad y en la falta de presencia, en la banalidad de lo cotidiano, sin amor y consciencia.

Un abrazo, feliz comienzo de la primaveraaaaa!

Astiko