meditación del mes – julio 2013

El libro de los secretos, charla 61 – OSHO

Gurdjeff solía  decir a sus discípulos: cuando la flecha de tu consciencia comience a tener dos puntas, cuando tu consciencia florezca hacia fuera y hacia dentro, serás un ser iluminado!

Todos los esfuerzos de Gurdjeff con sus discípulos apuntaban a ese fin.

Cuando mires a alguien, míralo pero también sigue mirándote a tu propio ser: yo estoy mirando, yo soy el observador!

Cuando toques a alguien, sé consciente de lo tocado y del que toca, cuando saborees algo toma consciencia de lo saboreado y del que saborea, cuando escuches, percibe el sonido y al que oye!

De esta manera estas afilando la otra punta de  tu consciencia! Una punta mirando hacia afuera y la otra mirando hacia dentro!

Empieza a ser consciente del sujeto y del objeto al mismo tiempo! Lo mirado y el que mira! Solamente cuando observas simultáneamente a los dos, encuentras el equilibrio entre ellos.

Este equilibrio te otorga una nueva dimensión de sentir en la cual eres las dos cosas, el conocedor y lo conocido, el mundo exterior y el mundo interior.

¡Eres las dos cosas y al mismo tiempo no eres ninguna, si no pura consciencia percibiéndose a si misma!