meditación del mes – julio 2015

ANTES DE HACER: SER

Comparto nuestra meditación de los últimos días tan calurosos!

Los que habéis ido a mis clases o cursos, sabéis que este es uno de mis mantras favoritos y que os bombardeo asiduamente con él!

Aprovecho que el calorazo de este verano es mi aliado para facilitar que la actividad asidua y compulsiva se relaje y entiendas el arte de NO HACER.

En nuestra sociedad estamos condicionados a hacer, a producir, a entretenernos, a buscar resultados, a propulsar nuestra energía hacia alguna meta en la que buscamos satisfacción o resultados inmediatos.

Todo esto está bien y es necesario para jugar en el mundo de la materia pero se ha vuelto compulsivo y muy adictivo e inconsciente.

Es como si no pudieramos relajarnos con simplemente Ser hasta tal punto que ya no nos damos cuenta de este SER y nos identificamos con pequeños fragmentos de este.

¿Que pasa dentro de ti cuando no pasa nada, cuando simplemente estás, sintiendo tu centro, el calor que espesa la sangre, el peso del cuerpo que está expandido y pesado, la energía que se para y no se moviliza, se reúne alrededor de la barriguita, del ombligo, como un rio que después de mucho fluir encuentra un espacio abierto para descansar un rato y sus corrientes se ralentizan y se aquietan?

En este espacio de parada en vez de permitir que tu consciencia se amuerme o se estanque, aprovecha para crear un centro de presencia.

Aprovecha para sentir la vibrante quietud en tu centro, como si tu fueras el centro del huracán de los acontecimientos y todo se moviera entorno a esa quietud!

Párate en los espacios internos, permite que la actividad compulsiva de la mente se relaje y siente los momentos de nadidad. Igual que si hicieras un pequeño ayuno para darle descanso al estómago, dale un ayuno a tu sistema nervioso, deja de buscar, provocar, excitar, perseguir,  entretener, solucionar, desear, preocupar… en los momentos de gran calor, déjate caer en esa inactividad y mantén la consciencia  presente, viva en el cuerpo y alrededor de él.

También te puedes imaginar que eres el mismo sol, irradiando calor, infinita energía desde su centro quieto en todas las direcciones.

Esta misma meditación para amantes!

Cuando vuestros cuerpos se atraen y vuestros electromagnetismos se buscan pero hace tanto calor que la cercanía física da pereza o es agobiante…, tumbaros el uno al lado del otro, cogeros suavemente de la mano, encontrad vuestro centro dentro del cuerpo e irradiad la energía que se despierta en el interior hacia el otro hasta que seáis dos ríos que confluyen, o dos soles que se funden.

Astiko