meditación del mes – febrero 2018

La sonrisa interna

Este es un método del tantra taoísta que si lo pruebas y practicas durante una semana te darás cuenta que es muy efectivo.

Sonreír es una herramienta maravillosa para acceder a estados de serena felicidad y contento. También te permite desidentificarte de la tendencia del hemisferio izquierdo de tomarse las cosas con tanta seriedad. Muchas veces confundimos la efectividad y la totalidad con seriedad y vamos por la vida con una actitud de rigidez y preocupación que a su vez está mandando constantes señales al cerebro de que hay algo que va mal.

Hay estudios científicos que prueban que sonreír despierta el sistema límbico en el cerebro que es el centro de placer y de disfrute. También apoya la sensación de confianza y trae felicidad a todos los que te rodean.

Claro, este método no se trata de ir por ahí con una falsa sonrisa de forma inconsciente para protegerte o esconder sentimientos profundos, si no para romper el hábito de la mente de tomarse demasiado en serio en general.

Te invito a probarlo como una meditación

La sonrisa que propone el tantra taoísta, más que una sonrisa externa es una sonrisa interna que surge desde la parte trasera de tu cerebro, en el lugar donde las cervicales se encuentran con el cráneo, allí donde se sitúa el cerebro primitivo.

Piensa en algo que te despierte tu mejor sonrisa y permite que esta se dibuje paulatinamente y con mucha consciencia en tu rostro, ahora permite que esa sonrisa se traslade también a la parte trasera de tu cráneo y siente la sonrisa dibujándose internamente allí, y expandiéndose por todo el cerebro y por todo el cuerpo.

Fíjate en tus sensaciones, en tu respiración, en si tu mente se resiste a sonreír y te cuenta que es una tontería. Ten en cuenta que la sonrisa interna te expande…, disuelve la tendencia de tomarse demasiado en serio y de sentirse muy importante y esa es justo la actitud de la cual vive la mente condicionada.

Y repito: este método es para darte cuenta de cuantas cosas no son realmente tan serias como nos las tomamos, no para dejar de sentir profundamente lo que si ha de ser sentido y validado.

Cuando te despiertes por la mañana y te mires al espejo, prueba a sonreírte y a sentir como se traslada la sonrisa a la parte trasera de tu cerebro, permite que se expanda por todo el cuerpo y más allá de tu cuerpo hacia todo tu día. Siente la respiración expandiéndose, siente como se suaviza todo, como te vuelves más esponjoso.

Cuando vayas a comprar el pan , o a tomarte un café o te encuentres con tus seres queridos o compañeros de trabajo, cuando cojas el coche o el metro en momentos de pequeñas contrariedades, o de simplemente pararte un momento antes de abrir el ordenador etc…

Repite esto cada vez que te acuerdes a lo largo del día.

A medida que le vas cogiendo el gusto puedes ser más atrevido y sonreír solo internamente sin que la sonrisa se dibuje por todo el rostro en cualquier momento… cuando conversas con alguien, haces el amor, llevas a tu hijo al colegio, en cualquier momento cotidiano… y observa que sensaciones emergen en tu interior con respecto a ti y a lo que te rodea…

Y más atrevido aún: siente la sonrisa interna cuando te pilles frunciendo el ceño, con pensamientos preocupantes con respecto a algo en el futuro, cuando te pillas juzgando, etc.

¡Para un instante y sonríe internamente! percibe como el que sonríe acoge al que se está preocupando… con dulzura.

Poco a poco tu cerebro y tu sistema nervioso aprenden a traer este espacio a más y más momentos de tu vida cotidiana desarrollando el sistema límbico y disfrutando de momentos sencillos de placer. El placer por Ser, así simplemente!

Con amor,

Astiko