meditación del mes – enero 2018

Todo es nuevo

Celebramos Fin de año y comienzo de Año Nuevo como un ritual y accedemos a sentimientos de liberación y renovación, soltamos lo vivido, hacemos nuestro duelo, recordamos lo pasado y nos abrimos a un sentimiento mágico de asombro que da bienvenida a lo nuevo, a la magia de lo desconocido, lo que está por llegar, a lo que está vacío y al mismo tiempo esta lleno de nuevas esperanzas, deseos, propósitos y miedos.

Esta meditación es para abrirnos a esos sentimientos siempre que te sea necesario soltar conscientemente el momento pasado para entregarte  con confianza a este nuevo instante.

Crea un espacio festivo con velas o incienso o una luz tenue, puedes ponerte una música suave de corazón que tu elijas para esta meditación. Quizá puedes elegir  músicas diferentes para las distintas fases.

Siéntate cómodamente con la columna erecta y el coxis un poco elevado sobre las rodillas cruzadas, si estás en posición de loto.

Pon un cojín vacío delante de ti a una distancia de un metro mas o menos y un cojín detrás de ti a la misma distancia más o menos. Así que estas sentado en el centro, cómodamente sobre un cojín y tienes un cojín delante de ti y otro detrás.

Siéntate unos momentos para sentir tu respiración y permitir que tu consciencia descienda en tu cuerpo y lo habite, dejándote sentir esas sensaciones ahora, tu cuerpo apoyado, siendo respirado, escuchando el latido de tu corazón, etc… Siente tu presencia.

Despacito abre los ojos: Ahí delante de ti hay un cojín sobre el cual está el pasado, los sucesos, las personas, los proyectos, las ilusiones, etc… que han pasado, algunas quizá te está costando dejarlas marchar, o todavía estás aferrado a ellas, o hay emociones enganchadas a eso que pasó que todavía nublan tu mente, tu cuerpo, tu presencia, tu corazón.

Date un tiempo para ver que es lo que necesitas dejar marchar, o aceptar que ya no es  o que no fue como tu esperabas y déjate sentir esos sentimientos a veces dolorosos, de decepción, de duelo, de pena, de enfado, etc… que puedan rondar en tu cuerpo, en tu mente, en tu corazón.

Siente muy consciente la respiración en tu plexo solar donde se suelen quedar estancados estos sentimientos, fíjate si hay mucho fuego, o estas inundado de tristeza, siente la respiración aconteciendo alrededor de esa zona, dale espacio y amplíala, si tu cuerpo se quiere mover, o sucede cualquier expresión, permítela, síguela, expresa lo que sea que se quedó por expresar, que hubiera querido liberarse en aquel entonces pero no recibió permiso o no pudo. Date espacio para llorar, gritar, reír, patalear o simplemente estar en silencio para sentir en profundidad esos sentimientos que emergen y quieren ser presenciados con total consciencia para poder fluir y liberarse.

El tiempo depende de cada uno.

Cuando sientas que es el momento, inclínate muy despacito y con mucho respeto, honrando el pasado fuera como fuera, inclínate ante la sabiduría del universo dentro del cual suceden las cosas y entrégate a lo que fue, tal y como fue. Lleva el pasado a tu corazón y aunque no lo entiendas o tu mente piense que tendría que haber sido distinto, date cuenta que ya sucedió, hónralo y déjalo marchar.
Visualiza o siente como se aleja de ti eso que aconteció, se aleja cada vez más y se difumina en tu memoria.

Cierra los ojos y siente el espacio que deja dentro y fuera de ti. Vuelve la atención solo hacia tu presencia, date cuenta de ella y como la percibes en el cuerpo, en la respiración, en tu comodidad, en tu postura y tu apoyo… desaparece en ese espacio presente y se solo relajada presencia percibiendo este momento tal y como es.

Cuando sientas energía emergiendo, gírate y vuelve tu mirada hacia el cojín que estaba detrás de ti y acomódate delante de él.

Allí, sobre ese cojín proyecta tu futuro, ese espacio de tiempo misterioso que contiende infinitas posibilidades pero todavía no tienen forma. Un espacio dentro del cual caben tus deseos y anhelos, tu creativa imaginación partícipe de la creación.

El deseo es un motor para que el amor sin forma de Todo lo que Es, cobre una determinada forma por el impulso de tu anhelo, de tu creatividad, de tu gozo.

Déjate sentir tus sentimientos acerca del futuro inmediato, los sentimientos que se expanden hacia él. Toma consciencia si el no saber, te trae excitación, miedo, alegría, necesidad de controlar, cansancio o de todo un poco… date el permiso de sentir y observar que pensamientos se adhieren a esos sentimientos. Fíjate si hay confianza en la vida para entregarte a fluir con tu corazón.

Viaja profundamente dentro de ti y admite tu verdadero anhelo. Déjate sentir la llama de ese verdadero anhelo. Toma consciencia de él y relájate completamente en él, siente la creación vibrando… no interfieras, permite que se geste a si mismo y cobre forma….

Si tu cuerpo se expresa de alguna manera, no interfieras, permite cualquier expresión, quizá quiera bailar o cantar o sacudirse, o encogerse y expandirse, se emociona, ríe, llora, se enfurece, se llena de alegría, etc…

Poco a poco vuelve con tu atención completamente hacia tu cuerpo aquí sentado, percibe esa presencia en el ahora, date cuenta de esa presencia vibrante, de que no hay mas que presencia dentro de la cual suceden las percepciones, la respiración, el latido del corazón, el apoyo de tus nalgas y de tus piernas, el contacto de tus manos con tu cuerpo. Date cuenta de tus ojos y de lo que ven cuando están cerrados, esa luminosa oscuridad… vibrante de cualquier sentimiento o emoción… de sensaciones. Date cuenta del ahora, del aquí, de la eternidad contenida en este momento.

Suavemente permite que una profunda relajación se apodere de todo tu cuerpo, déjate caer a la tierra y permanece en silencio… hasta que naturalmente quieras emerger.

A lo largo del día date cuenta de esa presencia, en el cuerpo, en lo que te rodea… simplemente sé presencia.

Infinitas bendiciones en cada eterno presente os deseo a todos!
Astiko