meditación del mes – enero 2017

LA FELICIDAD

La palabra felicidad es como la palabra amor, cuando la entonamos parece que es obvio lo que queremos decir, pero no lo es.

Es una experiencia energéticamente subjetiva que varia muchísimo de persona a persona.

Con esta meditación vamos a explorar y traer consciencia a ese estado energético que tanto deseamos pero que muy pocas veces lo usamos como opción para el día, como si fuera un traje que tenemos reservado para una ocasión especial que nunca llega.

Te invito a sentarte tranquilamente en un lugar elegido por ti que te permita sentirte seguro para explorarte.

Pon un cojín delante de ti.

Imagínate que sobre el cojín que tienes delante se sienta otro tu que es completamente feliz porque si!

Míralo y observa:  su postura, la expresión de su cara, su respiración, el tono de su piel, sus movimientos, su emanación energética.

Dale espacio y tiempo a revelarse, a desplegarse, a mostrarse en todo su esplendor. Observa como se mueve en el mundo.

Cuando hayas visto a este Tu desde afuera con todos los detalles, te voy a invitar a levantarte poco a poco y sentarte en su lugar convirtiéndote en Él.

Tu ya eres él o ella, lo conoces íntimamente, es una parte muy importante de tu experiencia de ti mism@ y ahora te invito a convertirte en él/ella.

Abrete a su experiencia, toma consciencia de como se siente esa felicidad por dentro, siente la respiración de esa felicidad, siente la expansión por el cuerpo, el fluir de esa energía, si se concentra en algún lugar de tu cuerpo o fluye por todo el cuerpo y quizá se expande más allá. Fíjate si se distribuye tanto por los segmentos inferiores del cuerpo, como por los superiores, si se siente muy dentro y también en la superficie, como se siente en la piel, en el riego sanguíneo, fíjate si está en movimiento o en ecstásis, déjate poseer por ese estado, date cuenta que es un estado energético que solo necesita de tu permiso para revelarse, para fluir.

Date el permiso de ver el mundo, tu mundo personal primero desde ese estado y luego el mundo entero.

A veces al observar el mundo exterior desde ese estado te das cuenta de todo lo que te gusta, de toda lo que tienes y además sientes agradecimiento, también puede suceder que te das cuenta de todo lo que no te gusta o te parece doloroso y como eso puede ser una excusa para contraer tu energía.

Sigue haciendo el experimento de permitir el estado de felicidad aun viendo estas cosas y fíjate lo que sucede en tu visión en tu relación con el mundo, quizá hasta cambia de gestalt y percibes cosas desde esa perspectiva que no habías percibido antes.

Practica esta meditacion varios días seguidos o cuando te acuerdes y verás que darle espacio a esa sensación de felicidad es una práctica y que tendrás acceso a ella  con más y más facilidad.

Esto no significa que niegues otras emociones menos placenteras o que las tapes, no al revés, podrás sentirlas y al mismo tiempo darle espacio a estar feliz, a estar más expandido y desidentificado de emociones pasajeras. Esto te da espacio para cambiar lo que tengas que cambiar en tu vida y aceptar lo que requiere simplemente ser aceptado

 Un abrazo