meditación del mes – diciembre 2015

La meditación de este mes es una meditación clásica del tantra adaptada a nuestro lenguaje. Es una de los temas básicos de exploración en el tantra. Es celebrativa y amplia la consciencia de todos, dando más espacio a tu riqueza.
Para los que venís a participar en el  curso de fin de año es una buena toma de contacto.
Entrando en el año nuevo danzando con tu hombre, tu mujer interior!
Un abrazo lleno de amor y de bendiciones.
Astiko

Cuando tu celebras con el corazón, la existencia entera celebra contigo!!!!

Yo me cuido, yo me juzgo, yo me acepto, yo me quiero, yo me regaño, yo me lavo, …
Yo me relaciono con yo…
Existe consciencia de dualidad dentro de nosotros mismos. Yo … conmigo! No soy uno, hay dos y sus múltiples variedades.
Uno es valiente y otro tiene miedo, uno es sensible y el otro es fuerte, uno es pragmático y racional, el otro toma decisiones espontáneas e imprevistas, uno es tímido, el otro seductor,  uno es receptivo y el otro emisivo, femenino, masculino… ¡Hombre, y mujer!

Jung lo describió así: lo que hace que un hombre y una mujer sean diferentes, no es que un hombre sea completamente yang y una mujer sea completamente yin, si no que cada sexo contiene al opuesto en si mismo y su yo se identifica generalmente con su cuerpo físico proyectando en el cuerpo de sexo opuesto sus cualidades femeninas internas.

El tantra observa esta dualidad interna como el juego dinámico, la tensión necesaria para crear, para que la vida acontezca. Es la danza entre Shiva y Shakti, consciencia y energía, impulso y creación, deseo y amor, vida y muerte.

Los dos polos electromagnéticos dentro de uno mismo que crean una corriente de energía que tiene el potencial de ser auto-extático.

La meditación tiene como propósito crear un puente entre esas dualidades. Ese puente es tu consciencia – Una- e individida que abraza las dos, que atestigua las dos con infinita compasión.

Te invito a tomar consciencia de esta dualidad dentro de ti con esta meditación de tres días:

1er día: Mi ánima, mi animus (mi mujer o mi hombre interno)

Siéntate unos instantes y toma consciencia del centro de tu cuerpo, de la columna, incluyendo las cervicales, siente el centro, toma consciencia de la respiración recorriendo ese centro. Incluye  la cabeza, imagínate  que te sientas con tu consciencia allí en el centro del cráneo en un sillón confortable y mullido desde el cual percibes toda la columna por dentro.
Desde esa posición comienza tomando consciencia de los lados del cuerpo, los hombros, el derecho, el izquierdo, la musculatura alrededor de los omoplatos, el apoyo de las nalgas, la sensación en los pies,…

¿Hay algún lado más relajado que otro?  Tienes tensiones en diferentes lugares? Como se relacionan los lados con el centro? Están en línea, uno más alto que otro? Cuanto oxígeno reciben mis lados cuando inhalo, se relajan cuando exhalo?
Siente los dos lados del cráneo, imagínate que tus ojos se funden en uno y percibe esa mirada interna que se funde con el sentir dentro del cráneo. Permite que se relaje la base del cráneo sobre el cuello.

Si eres un hombre te invito a percibir todo el lado izquierdo del cuerpo regido por la parte derecha del cerebro e invoca y déjate sentir dentro de ti cualidades femeninas que aprecias por ejemplo ternura, receptividad, belleza, compasión, fluidez, sensualidad, etc… Lo que tu sientas que emerge! Permite que la sensación de estas cualidades se expanda por todo el cuerpo e imagínate una mujer dentro de ti con esas cualidades, siéntelo en el cuerpo, como se siente ser portador de esas cualidades.
Imagínatela viviendo y apoyando tu vida, sus sentimientos, su forma de moverse, sus amores, sus anhelos…

Ahora escucha o siente si hay cualidades femeninas que rechazas, resientes o te producen dificultad para relacionarte, también siente esas cualidades en ti, toma consciencia relajada de ellas.

Poco a poco permite que ella, la mujer que vive en ti con todas sus cualidades emerja a través de un sentimiento, de una imagen, escuchando su voz,… déjate poseer por ella, a lo mejor canta o llora, o no va a trabajar, o se enfada, o sale a comprar flores, o pasea por el campo, no la controles, dale espacio, siéntela y acompáñala, sin juzgar, sin controlar simplemente estate presente con ella, a lo mejor habla de sus sentimientos o llama a alguien para decir te quiero o me pasa esto… dale espacio, conócela! Vive ese día consciente de ella!

Si eres una mujer te invito a sentir cualidades masculinas dentro de ti que tu aprecies, por ejemplo presencia, verdad, claridad, decisión, libertad, dinamismo, solidez, seguridad, etc… Lo que tu sientas que emerge, percibe lo que se siente en el cuerpo, en las emociones, evocando cada una de estas cualidades. Poco a poco date el permiso de imaginarte al hombre portador de esas cualidades dentro de ti. Imagínatelo viviendo tu vida, presenciándola, sus percepciones, su forma de moverse, de perseguir sus proyectos, de apoyarte, etc…

Ahora escucha y siente si hay cualidades masculinas que rechazas, que resientes,o que te producen dificultad para relacionarte, también siente esas cualidades dentro de ti, dale espacio y serenidad, llévalas al corazón.

Poco a poco permite que el, el hombre que vive en ti con todas sus cualidades, emerja mas y mas a través de un sentimiento, de una imagen, escuchando su voz… déjate poseer por él, a lo mejor toma una decisión clara y necesaria, pone un límite, te apunta a clases de inglés, te pide un año sabático para meditar, no sabes, dale espacio, conócelo. Vive ese día consciente de el!

Por la noche antes de acostarte, date un espacio de recogimiento , vuelve a sentir el centro del cuerpo, y desde ahi los lados. enraízate en el centro relajadamente y suaviza toda la musculatura externa inclusive los ojos, que se fundan en uno y abraza con tu consciencia los dos lados de tu cuerpo.
Vete a dormir.

2º día: Siendo el hombre o la mujer que encarno

Siéntate unos instantes y toma consciencia del centro de tu cuerpo, de la columna, incluyendo las cervicales, siente el centro, toma consciencia de la respiración recorriendo ese centro. Incluye la cabeza, imagínate que te sientas con tu consciencia allí en el centro del cráneo en un sillón confortable y mullido desde el cual percibes toda la columna por dentro.
Desde esa posición comienza tomando consciencia de los lados del cuerpo, los hombros, el derecho, el izquierdo, la musculatura alrededor de los omoplatos, el apoyo de las nalgas, la sensación en los pies.

¿Hay algún lado más relajado que otro?  Tienes tensiones en diferentes lugares? Como se relacionan los lados con el centro? Están en línea, uno más alto que otro? Cuanto oxígeno reciben mis lados cuando inhalo, se relajan cuando exhalo?
Siente los dos lados del cráneo, imagínate que tus ojos se funden en uno y percibe esa mirada interna que se funde con el sentir dentro del cráneo. Permite que se relaje la base del cráneo sobre el cuello.

Si eres un hombre te invito a percibir todo el lado derecho del cuerpo regido por la parte izquierda del cerebro e invoca y déjate sentir dentro de ti cualidades masculinas que aprecias en ti y en otros hombres por ejemplo presencia, verdad, claridad, decisión, libertad, dinamismo, solidez, seguridad, respeto por la individualidad, etc… Lo que tu sientas que emerge. Déjate sentir esas cualidades apoyando tu vida.

Ahora escucha o siente si hay cualidades masculinas que rechazas, resientes, te producen dificultad para relacionarte y no quieres identificarte con ellas. También siente esas cualidades en ti, toma consciencia relajada de ellas.

Poco a poco permítete sentir ese masculino que encarnas con todas sus cualidades, dale espacio y expresión, percibe su esencia en ti, permite que emerja a través de un sentimiento, de una imagen, escuchando su voz, a lo mejor toma una decisión clara y necesaria, pone un límite, te apunta a clases de inglés, te pide un año sabático para meditar, no sabes, dale espacio, conócelo… Vive ese día consciente de tus cualidades masculinas que encarnas!

Si eres una mujer te invito a sentir  toda la parte izquierda del cuerpo, regida por el hemisferio derecho e invoca y déjate sentir las cualidades femeninas que tu aprecias en ti y en otras mujeres, por ejemplo  ternura, receptividad, belleza, compasión, fluidez, sensualidad, sentido de unidad, etc… Lo que tu sientas que emerge! Permite que la sensación de estas cualidades se expanda por todo el cuerpo y siente la mujer que eres con esas cualidades, siéntelo en el cuerpo, como se siente ser portadora de esas cualidades, percibe lo que se siente en el cuerpo, en las emociones, evocando cada una de estas cualidades. Déjate sentir más y más a esa mujer que encarnas, que da forma a tu cuerpo y que se expresa en tu vida.

Ahora escucha y siente si hay cualidades femeninas que rechazas, que resientes o que te producen dificultad para relacionarte, con las que no te quieres identificar, también siente esas cualidades dentro de ti, dale espacio y serenidad, llévalas al corazón.

Poco a poco permítete sentir ese femenino que encarnas con todas sus cualidades, dale espacio y expresión, percibe su esencia, déjate ser ella, a lo mejor canta o llora, o no va a trabajar, o se enfada, o sale a comprar flores, o pasea por el campo, no la controles, dale espacio, siéntela y acompáñala, sin juzgar, sin controlar simplemente estate presente con ella, a lo mejor habla de sus sentimientos o llama a alguien para decir te quiero o me pasa esto… dale espacio, conócela! Vive ese dia consciente de tus cualidades femeninas que encarnas!

Por la noche antes de acostarte, date un espacio de recogimiento, vuelve a sentir el centro del cuerpo y desde ahí los lados. Enraízate en el centro relajadamente y suaviza toda la musculatura externa inclusive los ojos, que se fundan en uno y abraza con tu consciencia los dos lados de tu cuerpo. Vete a dormir.

3er día: La Unión Mística

Siéntate unos instantes y toma consciencia del centro de tu cuerpo, de la columna, incluyendo las cervicales, siente el centro, toma consciencia de la respiración recorriendo ese centro. Incluye  la cabeza, imagínate que te sientas con tu consciencia allí en el centro del cráneo en un sillón confortable y mullido desde el cual percibes toda la columna por dentro.
Desde esa posición comienza tomando consciencia de los lados del cuerpo, los hombros, el derecho, el izquierdo, la musculatura alrededor de los omoplatos, el apoyo de las nalgas, la sensación en los pies.

¿Hay algún lado más relajado que otro?  Tienen tensiones en diferentes lugares? Como se relacionan los lados con el centro? Están en línea, uno más alto que otro? Cuanto oxígeno reciben mis lados cuando inhalo, se relajan cuando exhalo?
Siente los dos lados del cráneo, imagínate que tus ojos se funden en uno y percibe esa mirada interna que se funde con el sentir dentro del cráneo. Permite que se relaje la base del cráneo sobre el cuello.

Incluye  los dos hemisferio del cerebro y los dos lados del cuerpo en tu sentir, imagínate que hay conexiones, puentes, caminos internos que conectan los dos lados, por los cuales se comunican. Al mismo tiempo invoca al hombre y a la mujer dentro de ti y siente el lugar que ocupan, si se conocen, como se relacionan, cuanta escucha hay, si son conscientes cada uno de su función positiva dentro de ti, si se apoyan, que dificultades tienen… y observa, siente, no interfieras, atestigua sin tomar partido, a veces se despiertan profundos sentimientos, otras veces se tiene la sensación de que algo estancado vuelve a fluir, otras veces acontece claridad, a veces te das cuenta de un conflicto entre estas dos partes que al darse cuenta puede empezar a encontrar otras maneras de interacción, confía en tu toma de consciencia y abraza todo lo que vayas percibiendo sin juicio. Toma consciencia durante este día de como en tus acciones, palabras, emociones están presentes los dos, como es la danza entre ellos en tu vida cotidiana.

Por la noche antes de acostarte puedes hacer una meditación ritual para celebrar esta historia de amor que sucede dentro de tu consciencia.

El tantra llama esta toma de consciencia Unión Mística, el matrimonio interno, donde se funde la consciencia con el corazón, el femenino con el masculino, el inconsciente con el consciente y vuelves a ser Uno!

Para esta meditación enciende una vela, ponla delante de ti, puedes decorar el espacio con flores o ponerte una música que te transporte al corazón o al silencio interno. Si quieres puedes preparar dos regalos virtualmente o materialmente que representen la presencia que es el regalo del masculino al femenino y al amor que es el regalo del femenino al masculino.

Siéntate en silencio y vuelve a sentir la linea media del cuerpo. Apoya las dos manos sobre tus rodillas y en la mano derecha albergas la presencia y en la izquierda, el amor.
Date un tiempo para sentir la cualidad de presencia dentro de ti y la cualidad de amor. Poco a poco, abre los ojos y fija la mirada suavemente en la llama de la vela y siente las dos manos portadoras de la esencia femenina y masculina. Permite que se miren y se sientan y que se acerquen y observando como lo hacen, a que ritmo, lo que sientes mientras se acercan, hasta que eventualmente se encuentren en tu corazón.

Mantén la atención dentro de ti , siente tu presencia amorosa e individida.

Con amor,

Astiko