meditación del mes – diciembre 2016

La tristeza

Este mes completamos la trilogía de emociones que nos cuesta sostener y rechazamos pero que tienen una función positiva muy importante y necesitan ser sentidas, comprendidas y atestiguadas en nuestro corazón.

La tristeza, sobre todo si viene acompañada de llanto es la manera en la que nos adaptamos a la sensación de pérdida. Permite que la homeostasis del cuerpo se regule para que este se acomode a una nueva situación soltando la vieja,.

Es una manera de permitir que el pasado pase y el presente este limpio y claro y podamos responder a él tal y como Es.

Para esto necesitamos dejarnos sentir y llorar con totalidad para que el llanto bañe todo el cuerpo como una ola arrastrando con el pasado. Nos hemos de dejar sentir que eso pasó, murió, se transformó.

Si rechazamos sentir el duelo y no nos permitimos completarlo en el cuerpo y en la psique entonces nuestra experiencia de haber soltado el pasado permanece solamente siendo algo conceptual, no es existencial, el cuerpo no reconoce que el duelo pasó, que la pérdida ya no está sucediendo y se queda pesado y melancólico.

El cuerpo solo experimenta el momento presente, pero si tu percepción se queda atrapada en el pasado o en el futuro, el cuerpo se verá forzado a experimentar otro tiempo como su presente, a menudo una y otra vez…

La poderosa pulsación que se genera en el cuerpo con el llanto ayuda a soltar el pasado para acogerlo como parte de nuestra historia sin que repercuta en el momento presente.

En este mes de Diciembre que nos reunimos en torno a amigos y familiares con el propósito de celebrar el amor fraternal muchas veces nos encontramos con duelos y ausencias de seres queridos, de situaciones pasadas y en vez de celebrar el recuerdo con amor , nos lleva a sentimientos oscuros o deprimentes o compensamos enfadándonos para no sentir dolor.

Celebra la tristeza:

Cuando te sientas triste o melancólic@ no te deprimas por ello, no lo niegues o juzgues… Crea un entorno seguro, adórnalo con velas y fragancias y músicas del corazón y date el permiso de dejarte sentir esa emoción.

Permite que se descongele cualquier duelo o lamento, date el permiso de aceptar que todo cambia, todo muere y se transforma, en última instancia tu mismo te disolverás…

Deja marchar con cariño a las personas que se han muerto o te han dejado porque su destino era otro. Deja marchar situaciones o cosas… Date el permiso de entrar en el llanto con totalidad, permite que todo tu cuerpo participe, se agite, tu voz lo exprese…

Ralentiza tus movimientos , siente la lentitud y la laxitud , la dulzura que hay detrás de la desesperación cuando te rindes y sueltas.

Déjate sentir la entrega y la confianza de esa rendición, yo no puedo agarrar lo que se marcha y me entrego a la voluntad de algo más grande que yo.

Gracias por haber estado, gracias por haber podido experimentar esto y ahora suelto y me entrego a la corriente de la vida que me lleva de aquí y ahora en aquí y ahora.

Que paséis hermosas fiestas, enfocados en vuestro corazón y desde ahí se irradie vuestra verdad.

Os amo

Astiko

La próxima meditación miraremos la felicidad en términos de energía expandida por todo el cuerpo.”