meditación del mes – mayo 2014

CELEBRO MI ENERGÍA

Este mes te invito a relacionarte contigo mismo como si fueras un constante fluir de energía. Más que un ente fijo con nombre y apellido.

Puedes sentarte unos momentos en silencio e imaginarte como una columna de energía, quizá reconozcas algún patrón en su vibración, luminosidad, tonalidad, densidad etc… Siente que estás intercambiando tu fluir con la tierra sobre la que te apoyas y con el cielo hacia el cual te diluyes.

Primero percibe y siente cuanta energía fluye por ti. ¿Es una corriente fuerte, vital y poderosa como la de un caudaloso río? ¿Es una corriente tranquila y majestuosa como la de un río ancho y sereno, es un riachuelo vivaz, saltarín y oxigenado, es un canalillo estrecho y estancado? ¿Cuanta energía corre a través de ti? Es cómodo, incómodo, se siente vital, cansado, feliz, constreñido, deprimido, efervescente, desbordante o contenido, denso o ligero, placentero o doloroso, frío o caliente?

Ahora invoca un momento de tu vida en el que te sentías lleno o llena de vitalidad, de alegría, de pasión, de entusiasmo, excitación, etc… Date el tiempo de situarte en ese momento, de percibir el entorno, los olores, los sonidos, sintiendo las percepciones del cuerpo, la respiración, si estabas haciendo algo, etc…

Poco a poco permite que esas sensaciones se expandan por todo el cuerpo, que se vayan abriendo espacio, a sentir si se topan con algún límite dentro del cuerpo o si todo él las recibe. Si se topan con algún pensamiento que limite este expansión o si puede seguir creciendo…

Sigue abriéndote a esa energía vital, respira y permite que el cuerpo haga cualquier movimiento que necesita para contener esta vitalidad, quizá se libera algún sentimiento o emoción. Ponte una música que te encante y baila, celebra tu existencia, da gracias con los brazos abiertos…

Un abrazo,

Astiko